Autor: Manuel Alberto Salazar Trelles
Ayer viernes 11 de febrero en el programa “Habla el Pueblo” de Canal 11, único programa donde cualquier ciudadano ejerce su derecho a opinar por teléfono sobre cualquier tema, un señor hizo una acotación sobre el cambio de la primera estrofa del Himno Nacional por la sétima, sobre todo porque desconocía la procedencia del “Rey de Jacob” que en la misma se evoca: “…renovemos el gran juramento que rendimos al Dios de Jacob”.
Reparé en esto y en verdad el suscrito tampoco tenía idea, así que revisé un poco y encontré una serie de versiones enredadas sobre el tema pero en concreto este párrafo de la Biblia resume todo: “Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob”. SALMO 46: 7
Como sabemos, el Himno Nacional del Perú consta de la letra de José de la Torre Ugarte, y la música de José Bernardo Alcedo, el que fue institucionalizado en 1821 con el título de Marcha Nacional del Perú. Luego diversas publicaciones fueron incorporando algunas modificaciones en la letra y música.
“Durante el gobierno militar del general Juan Velasco Alvarado se intentó modificar el segundo y tercer párrafo. De la misma forma el gobierno de Francisco Morales Bermúdez dispuso que en ceremonias oficiales y colegios, se cantase la última estrofa en lugar de la primera. Con el inicio del segundo gobierno de Fernando Belaúnde Terry se volvió a cantar el Himno con la primera estrofa”. Wikipedia
El siguiente es el Himno que todos conocemos:
Coro
Somos libres, seámoslo siempre
y antes niegue sus luces el sol,
que faltemos al voto solemne
que la patria al Eterno elevó.
Estrofa I
Largo tiempo el peruano oprimido
la ominosa cadena arrastró;
condenado a una cruel servidumbre
largo tiempo en silencio gimió.
Mas apenas el grito sagrado
¡Libertad! En sus costas se oyó,
la indolencia de esclavo sacude,
la humillada cerviz levantó.
En junio del 2005 el Tribunal Constitucional determinó que “…la primera estrofa del himno no era de la autoría de José de la Torre Ugarte, sino más bien fruto del folclore popular y que su inserción en el himno expresa la voluntad del pueblo peruano representado en el Parlamento Nacional mediante la Ley Nº 1801; por lo que merece mantenerse como intangible”. Sin embargo, también verificó que se había excluido la quinta estrofa original del himno y considerando la legislación de los derechos de autor y la integridad de la obra ordenó que se restituya dicha quinta estrofa que, en la versión actual del himno, sería la sexta estrofa de un total de siete.
En setiembre de 2009 Alan García dispuso que se cantara en ceremonias oficiales la última estrofa en lugar de la primera, lo cual se realizó el 24 de setiembre (Día de las Fuerzas Armadas) y el 8 de octubre (Día del Combate de Angamos). Esto fue por iniciativa del ministro de defensa de esa época, Rafael Rey, fanático religioso “dueño de la verdad y los Derechos Humanos”, y es así que las Fuerzas Armadas, por mandato de una Resolución Ministerial, empezaron a cantar el coro y la última estrofa. Desde ya esto no era correcto toda vez que los símbolos patrios SON DE TODOS LOS PERUANOS, ES DECIR, RAFAÉL REY FUE UN IRRESPONSABLE (CUANDO NO) AL MARCAR DIFERENCIAS EN ESTE ASPECTO ENTRE CIVILES Y MILITARES.
Estrofa VII
En su cima los Andes sostengan
la bandera o pendón bicolor,
que a los siglos anuncie el esfuerzo
que ser libres, por siempre nos dio.
A su sombra vivamos tranquilos,
y al nacer por sus cumbres el sol,
renovemos el gran juramento
que rendimos al Dios de Jacob.
Recordemos que la libertad de cultos se legalizó en 1915, pero que no existió esto en la práctica porque el Estado protegió y favoreció siempre a la Religión Católica y no a las demás confesiones. Después de la Segunda Guerra Mundial el concepto de la libertad religiosa y del pluralismo religioso ganaba terreno en la propia Iglesia Católica. Finalmente, el Concilio Vaticano II (1962-1965) formalmente abrazó la libertad religiosa como un derecho universal.
En el Perú durante la asamblea constituyente de 1978-79 se volvió a discutir el tema y la Conferencia Episcopal Peruana tomó la iniciativa y propuso una fórmula que finalmente fue incorporada en la nueva carta:
Artículo 86
“Dentro de un régimen de independencia y autonomía, el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú. Le presta su colaboración. El Estado puede también establecer formas de colaboración con otras confesiones”.
Finalmente, en el Artículo 50º de la Constitución de 1993 (Fujimori) se reproduce casi literalmente el mismo Artículo 86 de la Carta de 1979, aunque indica ahora:
Artículo 50.- Estado, Iglesia católica y otras confesiones
“Dentro de un régimen de independencia y autonomía, el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú, y le presta su colaboración. El Estado respeta otras confesiones y puede establecer formas de colaboración con ellas”.
Además, en la sección sobre “Deberes y Derechos Fundamentales de la Persona” se declara:
Artículo 2.- Derechos fundamentales de la persona
….
3. “A la libertad de conciencia y de religión, en forma individual o asociada. No hay persecución por razón de ideas o creencias. No hay delito de opinión. El ejercicio público de todas las confesiones es libre, siempre que no ofenda la moral ni altere el orden público”.
Por último, el 20 de diciembre del 2010 Alan García promulgó la LEY Nº 29635 LEY DE LIBERTAD RELIGIOSA, donde en su primer artículo se indica:
Artículo 1º.- Libertad de religión
El Estado garantiza el derecho fundamental de toda persona a la libertad de religión reconocida y amparada por la Constitución Política del Perú y por los tratados internacionales ratificados por el Estado peruano.
El ejercicio público y privado de este derecho es libre y tiene como único límite tanto la protección del derecho de los demás al ejercicio de sus libertades públicas y derechos fundamentales como la protección del orden, la salud y moral públicos.
Entonces, tenía mucha razón aquel señor, además manifestó que desde que el gobierno cambió de estrofa en nuestro Himno, él ya no lo entona porque no puede rendirle y menos renovarle juramento a un Dios que no reconoce su creencia religiosa, aunque no determinó cual era.
Una prueba del desconcierto creado es que hace poco vimos a PPK cantando el Himno Nacional leyendo un papel, indicando luego a los medios que aún no memorizaba la estrofa recientemente cambiada. Imaginen lo que habrán pensado los periodistas extranjeros ante esto, que un candidato presidencial no esté actualizado en el Himno del país donde postula.
En fin, en el Perú seguimos haciendo o permitiendo que las autoridades hagan lo que les de la gana.
¿Ustedes que opinan? ¿Existe alguna estrofa que nos represente a todos o tal vez debamos adaptar alguna de las existentes, y porque no, crear una nueva? Pregunto esto porque mañana entra otro mandatario y según su gusto nuevamente nos obliga a todos a cantar otra estrofa y esto sería también inaceptable. NADIE TIENE DERECHO A MANOSEAR NUESTRAS TRADICIONES Y MENOS NUESTROS SÍMBOLOS PATRIOS.
Letra completa de nuestro Himno Nacional
Coro
Somos libres, seámoslo siempre
y antes niegue sus luces el sol,
que faltemos al voto solemne
que la patria al Eterno elevó.
Estrofa I
Largo tiempo el peruano oprimido
la ominosa cadena arrastró;
condenado a una cruel servidumbre
largo tiempo en silencio gimió.
Mas apenas el grito sagrado
¡Libertad! En sus costas se oyó,
la indolencia de esclavo sacude,
la humillada cerviz levantó.
Estrofa II
Ya el estruendo de broncas cadenas
que escuchamos tres siglos de horror,
de los libres al grito sagrado
que oyó atónito el mundo, cesó.
Por doquier San Martín inflamado,
Libertad, libertad, pronunció,
y meciendo su base los Andes
lo anunciaron, también a una voz.
Estrofa III
Con su influjo los pueblos despiertan
y cual rayo corrió la opinión;
desde el istmo a las tierras del fuego
desde el fuego a la helada región.
Todos juran romper el enlace
que natura a ambos mundos negó,
y quebrar ese cetro que España,
reclinaba orgullosa en los dos.
Estrofa IV
Lima, cumple ese voto solemne,
y, severa, su enojo mostró,
al tirano impotente lanzando,
que intentaba alargar su opresión.
A su esfuerzo sellaron los grillos
y los surcos que en sí reparó,
le atizaron el odio y venganza
que heredara de su Inca y Señor.
Estrofa V
Compatriotas, no más verla esclava
si humillada tres siglos gimió,
para siempre jurémosla libre
manteniendo su propio esplendor.
Nuestros brazos, hasta hoy desarmados
estén siempre cebando el cañón,
que algún día las playas de Iberia
sentirán de su estruendo el terror.
Estrofa VI
Excitemos los celos de España
Pues presiente con mengua y furor
Que en concurso de grandes naciones
Nuestra patria entrará en parangón.
En la lista que de éstas se forme
Llenaremos primero el reglón
Que el tirano ambicioso Iberino,
Que la América toda asoló.
Estrofa VII
En su cima los Andes sostengan
la bandera o pendón bicolor,
que a los siglos anuncie el esfuerzo
que ser libres, por siempre nos dio.
A su sombra vivamos tranquilos,
y al nacer por sus cumbres el sol,
renovemos el gran juramento
que rendimos al Dios de Jacob.