domingo, 5 de agosto de 2012

De HidroAysén a la Pesca Artesanal, la lucha por la sobrevivencia de Aysén

Hoy en Aysén ya no luchamos sólo en el centro Sur de la región en contra de las transnacionales energéticas como HidroAysén y Energía Austral. Ahora se nos ha sumado el litoral del norte de Aysén, los pescadores artesanales.
 


El otro día me preguntaron cuanto ganaba por trabajar en Patagonia Sin Represas, respondí que no trabajaba en PSR. Represento a la corporación Costa Carrera, que es la asociación de empresarios turísticos, ganaderos y dueños de tierras de la cuenca del Baker. Me volvió a preguntar. Entonces cuanto te paga la Corporación por hacer tu trabajo, nada le respondí y le explique.
El trabajo en la corporación como miembro de la directiva por estatuto impide percibir dineros o remuneración alguna. Si me preguntas ahora con la perspectiva histórica de los últimos 7 años de trabajo, con todo lo que hemos tenido que desarrollar en pos de salvar Aysén de la posible intervención de nuestros ríos, sinceramente creo que deberíamos cambiarse esos estatutos, porque de verdad hemos entrado al ruedo con una tremenda desigualdad, en un trabajo muy exigente, profesional, muy desgastante que no siempre es comprendido en relación con lo que enfrentamos. HidroAysén y Energía Austral son organizaciones mundiales, con millones de dolares a disposición, con profesionales con alta preparación técnica y académica muy bien pagados. También luchamos contra los gobiernos desde la ex Pdta Bachelet, que nosotros mismos mantenemos pagando nuestros impuestos, que disponen de todo el tiempo y de todos los recursos para lograr sus objetivos, escudándose en el bien general, cuando de verdad es por el bien personal.
Nosotros los ciudadanos en Aysén, hacemos el trabajo por convicción por un mundo mejor de verdad y sobre todo por amor a lo nuestro, además lo hacemos en nuestros ratos libres, ya que paralelamente debemos trabajar para mantenernos. Pero a pesar de todo como es de corazón, sustentado en la convicción de la verdad verdadera, ese trabajo es satisfactorio y ha dado sus frutos. Hoy tanto Energía Austral como HidroAysén a pesar de todos sus millones y de sus miles de lobbies gubernamentales, aun están en ascuas y de verdad de acuerdo a la información que manejamos, pongo en duda que se concretaran sus intenciones, porque de verdad sus intenciones están muy mal proyectadas y representan un retroceso y a la larga no podemos ser tan ciegos.
HidroAysén de boca de Daniel Fernández, ha venido repitiendo incansablemente por años como estrategia comunicacional, que los que somos contrarios a represar Aysén, recibimos dineros del señor Douglas Tompkins o de algunas ONGs para nuestros gastos y eso no es así. Nunca ninguna organización de la Coordinadora Anti-represas de norte a Sur de Aysén, ha recibido ningún tipo de financiamiento. Sin duda las grandes ONGs de Santiago lo recibirán. Nosotros que estamos en Aysén en el punto cero del problema, que viviremos en carne propia la posible intervención, jamás hemos recibido un solo $.  En Aysén nunca nos hemos sentido representados por las ONGs que dicen defendernos en Santiago y en el planeta. Para nosotros en la cuenca del Baker ellos son funcionarios del problema, la verdadera la batalla la damos en Aysén. El resto son juegos artificiales faranduleros de los medios y nada más.
En Aysén no todo es dinero, hemos entrado en batalla como le llamamos en la región al defender lo que somos, por el simple hecho de sentirnos bien con nosotros mismos, de mejorar nuestra calidad de vida y de conseguir ante el que se ponga por delante un respeto propio, de acuerdo con lo que somos y lo que representamos culturalmente.
Los tiempos han cambiado, con los años nos hemos transformado de la región más olvidada del fin del mundo a la más codicia y eso ha desvirtuado el formato de muchas de las cosas del relacionamiento humano de la región. Por supuesto que nos ha dividido, porque algunos no han entendido que el dinero fácil ofrecido por los foráneos no es la vía y los representantes de estas transnacionales que han llegado en los últimos 10 años con la codicia, creyendo que lo saben todo y que con sus millones compran a todos y que todo es comprable incluso la vida y las conciencias de las personas , se han encontrado con un portazo y con una importante resistencia, porque no saben que en Aysén en verdad no todo es así y a pesar de todo, no hemos cambiado la esencia de lo que somos en nuestra forma de vida y en como nos relacionarnos entre nosotros.
Por eso se lucha enconadamente contra la invasión altanera y por el despojo descarado que pretenden las transnacionales por nuestros recursos naturales, en esa unión de la sobrevivencia pura por el sentimiento territorial, es lo que nos solventa y nos proyecta como cultura de lucha por nuestros derechos hacia el futuro.
Hoy en Aysén ya no luchamos solo en el centro Sur de la región en contra de las transnacionales energéticas como HidroAysén y Energía Austral. Ahora se nos ha sumado el litoral del norte de Aysén, los pescadores artesanales, que han entrado en batalla ante la intención del gobierno, que atraves de una ley de pesca déspota y sin sentido común, solo quiere desintegrar el formato social de la pesca artesanal y entregarlo como moneda de cambio a los grandes industriales de la pesca, por oscuros intereses económicos y personales de ciertos “lideres partidistas de Santiago”, destruyendo sin descaro la vida de millares de pescadores artesanales, de una actividad que se viene realizando por generaciones en la región. Con problemas claro esta, no es perfecta, en eso hay claridad que tenemos que mejorarla y modernizarla científicamente. Pero en ningún caso bajo el terrible yugo social y económico de lo que pretende el gobierno con la modificación de la ley, sin una verdadera sustentación de base y una discusión adecuada, que en ningún caso es la solución real del problema, si no todo lo contrario.
En la cuenca del Baker al sur de Aysén donde he vivido mis últimos 28 años de vida, donde precisamente HidroAysén pretende intervenirnos y construir 5 represas, vivimos algo similar a lo que están sufriendo los pescadores artesanales en la actualidad. Ocurrió en los años 90, solo que transportado al mundo ganadero. Esta cuenca históricamente se sustentaba en la actividad ganadera de la crianza de vacunos para recría, faenación y consumo y de la crianza de ovejas en forma extensiva por la venta de su lana. Los vacunos se vendían al norte del país y la lana a la industria textil chilena. Todo se destruyo tal cual como lo pretenden hacerlo ahora con los pescadores artesanales, por la asociación de Chile al MERCOSUR, que posibilito a sabiendas de las autoridades de la época, que la quiebra propiciada por esta estrategia de desarrollo del mundo textil chileno (oveja tome, Yarur, Sumar) y la entrada a Chile de carne de otros países a precios inferiores destruiría Aysén y su formato económico y social. Por una política del gobierno del señor Aylwin que fue desastrosa y sin misericordia para todos los que vivíamos de ese modo y nos llevo al mundo rural del cual yo soy parte y pertenezco, a la pobreza más miserable. Nadie nos ayudo ni se preocupo por nosotros en ese entonces. Mucha gente quedo en la miseria, lo que posibilito la venta de casi todo el territorio de Aysén a capitales foráneos.
Como producto emblemático de lo que represento esa crisis y entiendan los lectores la magnitud del problema, surgió como producto el señor Douglas Tompkins, que sin querer queriendo por el terrible problema social y por decisiones sin sentido común, le permitió comprar en ese entonces enormes extensiones de territorio de tierra aysenina a los bisnietos, nietos e hijos de los colonos, que no tuvieron otra forma de sobrevivir para comer, que vender con mucho dolor en sus corazones sus tierras al mejor postor.
Estos puntos de inflexión de gran importancia para el crecimiento y posterior desarrollo del país de la experiencia de lo que se vivió en Aysén ante el despojo y el símil de lo pretendido hoy en la actualidad con HidroAysén y la pretendida ley de Pesca, es en donde de acuerdo a la experiencia vivida en esos años proyectándola al resto del país, nos hace falta la nobleza, la ética de lo que sustenta la verdadera diferenciación del hombre en positivo, que marcan el destinos de los países y los transforman en naciones. Es el espíritu de los hombres buenos, que cambian el mundo y su realidad, con la capacidad de modificar la historia y marcar un nuevo fundamento. Hoy estamos lejos de conseguir algo así, por la codicia y el botín de lo que representamos de aquellos supuestos poderosos.

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